¿Qué significa la palabra democracia?
La palabra democracia viene del griego y significa aproximadamente gobierno del pueblo. Esto implica que es el pueblo —los ciudadanos— quien, mediante sus votos en las elecciones, decide quién debe gobernar el país, y no un rey, un pequeño grupo o un líder individual. En Suecia el rey es el jefe de Estado, pero no tiene poder político. El poder proviene, en cambio, del pueblo, a través del Riksdag (el parlamento sueco), el gobierno, las regiones y los municipios.
Elecciones libres y secretas
Una parte importante de la democracia en Suecia es que las elecciones son libres y secretas. Que una elección sea secreta significa que nadie está obligado a revelar cómo ha votado. En el colegio electoral se vota detrás de una pantalla, se dobla la papeleta y se introduce en un sobre, de modo que ni la familia, ni el empleador, ni nadie más pueda ver u obligar a alguien a votar de una manera determinada. Esta protección es fundamental para que todos puedan votar según sus propias convicciones, sin miedo a las consecuencias.
La libertad de expresión: un pilar fundamental
Una democracia que funcione requiere que las personas puedan expresar libremente sus opiniones. La libertad de expresión significa el derecho a decir y escribir lo que uno piensa, por ejemplo en los periódicos, en las redes sociales o en debates públicos, sin que el Estado decida qué puede decirse. La libertad de expresión está protegida en la Constitución (grundlagen), pero no es del todo ilimitada: por ejemplo, la incitación al odio contra un grupo étnico (hets mot folkgrupp) y las amenazas ilegales están prohibidas por ley, ya que este tipo de actos pueden dañar a otras personas y socavar la cohesión social.
¿Qué puede amenazar a la democracia?
La democracia no se mantiene por sí sola, sino que es algo que deben proteger todas las personas que viven en el país. Algunos ejemplos de lo que puede suponer una amenaza para la democracia son:
- La baja participación electoral: si votan pocas personas, el resultado se vuelve menos representativo de toda la población.
- La difusión de información falsa (desinformación): las afirmaciones erróneas o engañosas pueden dificultar que las personas tomen decisiones bien fundamentadas.
- Las amenazas y el odio contra periodistas o políticos: esto puede disuadir a las personas de participar en el debate público o de presentarse a cargos políticos.
Unos medios de comunicación libres, una sociedad regida por el Estado de derecho y una población comprometida son, por el contrario, factores que fortalecen la democracia.
Cómo puedes influir tú mismo en la sociedad
En una democracia como la sueca existen varias formas legales y pacíficas de influir en la sociedad, por ejemplo:
- Votar en las elecciones al Riksdag, a la región y al municipio.
- Afiliarse a un partido político o a una asociación que defienda causas que uno considera importantes.
- Manifestarse o participar en concentraciones públicas.
- Contactar con políticos, escribir cartas de opinión o participar en el debate público.
Lo que, en cambio, no tiene cabida en una democracia es sobornar a políticos, amenazar a periodistas o difundir información falsa para manipular la opinión pública; ese tipo de acciones socavan la sociedad abierta sobre la que se construye la democracia.
Prepárate para el examen de ciudadanía
Las preguntas sobre democracia, elecciones y libertad de expresión son un tema recurrente en la parte de conocimientos cívicos del examen de ciudadanía. Al comprender por qué Suecia está organizada como lo está —y por qué las elecciones libres, la libertad de expresión y una ciudadanía activa son tan importantes—, resulta más fácil tanto aprobar el examen como sentirse parte de la sociedad sueca. Recuerda que este texto es material de estudio y no una garantía de aprobar; considéralo un apoyo en tu preparación, junto con el resto de los ejercicios de CitizenPrep.